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Especial - Chiquitania

 

 

 

40 Voluntarios Desplazados

Nuestros Voluntarios

 

 

Nro Nombre Completo Matricula - GEOS
1 Adriana Denis Herbas Sanjines VR-00078
2 Álvaro Velasco Flores VR-00047
3 Ana Maria Huayhua Cabezas VR-00054
4 Arlet pamela teran mercado VR-00076
5 Belen Rania Alcocer VR-00038
6 Brayan vallejos VR-00015
7 Christian Arturo Mendivil Torrico VR-00082
8 Daniela vera coca VR-00019
9 Efrain Huanca Fernández VR-00053
10 Emilen Chavarria Callahuara VF-00002
11 Fabian Francisco Rosales Soliz 8735664
12 Gabriela arce caceres VR-00009
13 Gloriana Guzman Obando VR-00031
14 Guadalupe Navarro Calderón VR-00086
15 Guilda Marisol Arhuata Mamani VR-00057
16 Huacani Chura Rodrigo German VR-00039
17 Ivo Gabriel Quiroga Gamarra VR-00002
18 Jessica Jorge Vargas VR-00052
19 Jorge Alfredo Quintana Ruiz VR-00020
20 Jorge urbano callapa zabala VR-00033
21 Jose ariel zurita VR-00071
22 Jose Luis Gómez Rodríguez VR-00046
23 Laura Erika Torrez Colque VR-00005
24 Luis Miguel quisbert colque VR-00044
25 Maria De Los Angeles Alanes Molina VR-00007
26 Maria Isabel Panozo Delgadillo 6526256
27 Miguel Angel Vidaurre Paniagua VR-00025
28 Omar ruddy loma nina VR-00067
29 Pablo Martín Garnica Arredondo VR-00001
30 Roger Brian Mercado Garcia VR-00066
31 SANDRA POMA RAMIREZ VR-00027
32 Sergio Antonio Aguilar Herrera VR-00018
33 Sergio Denis Ortubé Cuellar VR-00060
34 Wilma Chávez Quispe VR-00003
35 Zaida Alejandra Rojas Fernández VR-00061
36 Estela Daniela campero Rosales VR-00050
37 Cristian Gerardo Lara Prado VR-00083
38 Carlos Azcarraga Esquivel VF-00001
39 Ernesto Fanor Nina Mamani VR-00035
40 Jessica Pozo Montaño 14151820

 

Chiquitania

Zonas Desplazadas

 

 

Nro Zonas
1 Candelaria
2 Comunidad Mapama
3 Concepcion
4 Limoncitos
5 Pantanal boliviano
6 Petas
7 Robore
8 San Bartolo
9 San Ignacio
10 San Jose
11 San Lorenzo nuevo
12 San Lorenzo viejo
13 San Matias
14 San Rafael
15 San Rafael de Velasco
16 San Xavier
17 Santa Cruz
18 Santa Mónica
19 Santa Teresa ( zona del pantanal Boliviano)
20 Tierra hermosa
21 Tornitos
22 Turunape

 

 

Mapa

Relatos

La Razon

Notas de Prensa

Emilen Chavarría cuenta con tristeza lo que vivió como voluntaria en la Chiquitanía. Estaban en lugares distantes e inaccesibles. Soportaban las largas jornadas con solo el desayuno, en la noche podían comer algo.

 

Emelen Chavarría en uno de los focos de incendio. Foto: Chavarría

Emilen Chavarría en uno de los focos de incendio. Foto: Chavarría

La Razón Digital / Kattya Valdés / La Paz

17:29 / 04 de septiembre de 2019

Los animales salvajes, como víboras, jochis y monos, huían desesperados de las llamas, a tal punto que no reparaban en la presencia de voluntarios que estaban en su paso para sofocar el incendio. Todo era dolor y frustración en la Chiquitanía.

Así describió Emilen Chavarría su experiencia como voluntaria del Grupo Especial de Operaciones de Salvamento GEOS-Bolivia. Estuvo en San Matías, donde combatió en siete jornadas extenuantes el fuego que acabó con fauna y flora a su paso.

“Las víboras pasaban por encima de nuestros pies como sin nada, ni nos tomaban en cuenta en su afán de escapar del fuego. Para nosotros era algo sorprendente, los animales silvestres, todos estaban escapando de esos focos de calor, los monos saltaban de árbol en árbol, las ardillas corrían y los jochis”, describió.

No solo fue testigo de ese escape desesperado de animales que jamás imaginó ver. En una de sus largas caminatas para encontrar el fuego y combatirlo se topó con un criadero de caimanes, en un espacio completamente verde. Al retornar pasó por el mismo lugar y todo era devastación.

“A las 08.00 los vimos, pero al volver a las ocho de la noche, por el mismo lugar, el panorama era impresionante, porque ya no había lagartos, no había bosques, no había nada, y era extraño porque no había focos de incendios cercanos al lugar, eso nos hace pensar que eran los chaqueos, era muy frustrante para nosotros”, sostuvo.

Partió de Cochabamba el 26 de agosto rumbo a Santa Cruz. Ella y sus siete compañeros de cuadrilla de Geos-Bolivia tuvieron que viajar 14 horas desde Santa Cruz hasta San Matías.

“Nos hemos dirigido al pantanal boliviano. Hemos acampado en Candelaria y de ahí nos dirigíamos hasta las comunidades de Santa Teresita, El Gato y Las Petas, donde habían bastantes focos de incendio. Lo que nos sorprendía era que estaban muy alejadas y en masa boscosa verde”, contó.

A un inicio, solo 12 personas realizaron los trabajos de sofocación de incendios, ocho voluntarios de Geos y cuatro guarda parques. El fin de semana recién arribaron a la zona 50 soldados para apoyarlos.

 

El día a día

Estaban en lugares distantes e inaccesibles. Soportaban las largas jornadas con solo el desayuno, en la noche podían comer algo.

“Cada voluntario se llevaba en su morral dos energizantes y agua, y teníamos full dulces, porque sabemos cómo es el trabajo de un bombero forestal, nos llevábamos chocolates, y nos tocó compartir con los soldados, porque ellos no tenían nada más que agua”, recordó.

Así como Chavarría, miles de voluntarios, policías y militares trabajan día a día incansablemente para mitigar los incendios forestales que parecen no terminar en la Chiquitanía, en el oriente boliviano.

GEOS-Bolivia

Fueron siete patrullas las que ingresaron a la Chiquitanía, que provenían de bases en La Paz y Cochabamba. Cuatro de ellas tuvieron que retornar por las obligaciones laborales y de estudios de sus miembros.

Focos de incendio

Inicialmente encontraron tres focos de incendio, pero el segundo día de trabajo encontraron tres más, y así se fueron incrementando de a poco.

“Ahí nos sentimos impotentes. Parte del pantanal es zona ganadera, dentro de esas zonas existen poblaciones cercanas, haciendas, y presumimos que son ellos los que realizan chaqueos”, indicó.

Los pobladores del lugar creen que son personas externas las que incendian los bosques, pero nadie sabe a ciencia cierta lo que pasa, según Chavarría.

Actualmente, varias cuadrillas se han desplazado a esa región para combatir los incendios, sobre todo en Santa Teresita, donde el fuego ha recrudecido. (04/09/2019)

Eju.tv

Notas de Prensa

Sergio Ortube es un joven voluntario y parte del Grupo Especial de  Operaciones y Salvamento (GEOS). Junto a bomberos de Jujuy combatió las llamas que consumían los bosques y pastizales en San Rafael de Velasco, parte de la Chiquitania boliviana que todavía arde.

Foto: Sergio Ortube

 
 

 

30 de agosto (Urgentebo).- “El suelo ardía, no podíamos caminar”. Comenzó así su relato Sergio Ortube, un bombero voluntario, parte del Grupo Especial de Operaciones y Salvamento (GEOS) que estuvo por cinco días en la Chiquitania (Santa Cruz) en las tareas de mitigación del fuego que consumió miles de hectáreas.

 
 

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El joven contó que tuvo que pagar de su propio bolsillo el pasaje para llegar a la zona afectada. Relató al portal Urgentebo los momentos críticos que le tocó vivir, desde sofocar pastizales en llamas e incluso ayudar animales que luchaban por sobrevivir. Su trabajo no fue fácil,  ya que incluso las altas temperaturas no ayudaron mucho en su trabajo.

 
 

“El agua con tanta calor se evaporaba cuando echábamos, lo mejor era realizar un trabajo manual”, aseguró Ortube en declaraciones a este medio digital. Y pues, es lo que se hizo manifesto. Desde que llegó notó que la labor sería muy complicada al ver a sus colegas de Jujuy Argentina, que no podían conseguir un litro de gasolina o de diésel para su camión cisterna. Contó que fueron ellos, los miembros de GEOS que tuvieron que ayudarlos a pagar el el hospedaje de los argentinos.

Indicó que ya el segundo día la misión era ingresar a un terreno desconocido, la localidad de San Rafael de Velasco, donde el fuego consumió varias hectáreas de selva. Ahí y junto con los jujeños desde las 07.00 comenzaba a prepararse para ingresar bosque adentro. Los recorridos que hacia junto a los argentinos para apagar los incendios eran interminables que incluso las cuadrillas llegaron a perderse.

“En el lugar no se podía ni respirar, teníamos que mojarnos para seguir avanzando, los pies se te queman, el suelo esta tan caliente  que no puedes seguir caminando, pero nos dábamos modos”, relató, y es que, cada día que ingresaban el terreno era diferente.

 
 

Foto: Sergio Ortube

Aseguró que el tiempo pasaba tan rápido que mientras apagaban un sinestro ya eran las 14.00. Solo paraban para consumir alimento seco y después comenzar otra vez apagar las llamas. El factor climático les jugaba en contra al ser un terreno totalmente seco siempre había el temor del rebrote.

El bombero voluntario aseguró que la mejor manera para apagar los focos de calor era usando tierra, hachas forestales, rastrillos y otros objetos.

“Pero, para algunos sectores debíamos usar agua. Se debe clasificar y saber administrar el líquido elemento, cada persona del grupo maneja una herramienta, cada miembro se encarga de algo. Por ejemplo: uno abría camino con machete, otro abre las brechas y otros se encargaban de la cortar los troncos para que no sigan ardiendo, así trabajábamos”, señaló.

Otro día, cuenta que le tocó llegar a un lugar donde todo era de color negro y el terreno cubierto de cenizas.

“Los troncos eran negros y algunos seguían ardiendo, no había nada de vida cerca, los animales escaparon del lugar. Mientras apagábamos los  incendios, nos  encontrábamos con víboras, estos reptiles, estaban desorientados”, lamentó.

El aliento.

Cansado y hasta a veces escaldado, Sergio con gran fuerza de voluntad trató siempre  de continuar su complicada labor. A veces, cuenta el bombero, le llegaba la idea de tirar la toalla, pero no pudo, el aliento de la gente  era lo que le daba fuerza para seguir luchando contra el fuego en San Rafael de Velasco.

“Cuando llegábamos  alguna localidad nos invitaban almuerzo, alguna comidita, algún refresco, nos recibían muy bien. La gente con la que nos topamos es muy cariñosa y nos han colaborado de los mejor”, añadió Ortube.

Él ahora está en La Paz y calcula que junto a los 21 bomberos de Jujuy y el GEOS apagó por lo menos 100 hectáreas de bosque

Guardiana

Notas de Prensa

 Texto Guardiana y foto portada de FFyR y GEOS, Bolivia

Es viernes 23 de agosto de 2019. Han pasado 10 días de la declaratoria de estado de emergencia en el municipio de Roboré, ubicado en la Chiquitanía (Santa Cruz). En ese momento se informó que el fuego había arrasado 35 mil hectáreas de bosques. Hoy se habla de 774.711 hectáreas de bosques quemados. El fuego devoró en 10 días 739.711 hectáreas en el país.

El 19 de agosto, el alcalde de San Ignacio de Velasco, Moisés Salces, pidió que el Gobierno central solicitara ayuda internacional para sofocar los incendios. El presidente Evo Morales descartó solicitar dicha ayuda. "No es necesaria (la ayuda). Estamos preparados, saludo la solidaridad del pueblo boliviano, pero en este momento no es necesario. Mi temor es, y coincido con los comunarios, si el viento vuelve eso puede otra vez encenderse, pero también estamos preparados. Yo recomendé el Ministro de Defensa alistar dos helicópteros si hubiera eso, por ahora no veo que sea importante cualquier cooperación o solidaridad internacional".

Ni dos ni tres helicópteros serían suficientes. El Gobierno tuvo que contratar el uso de uno de los aviones bomberos más grandes del mundo (con una capacidad de carga de 75.000 litros). El Supertanker arribó en la madrugada de este viernes a Santa Cruz. A las 10.00, ya cargaba agua. Para ese momento, el fuego ya había afectado a 1.817 personas de 35 comunidades de 11 municipios de la Chiquitania y ocho familias lo habían perdido todo.

Aún no se sabe cuántos voluntarios y bomberos exactamente luchan contra el fuego, pero en las redes ya los llaman "héroes" (foto FFyR y GEOS).
NORMATIVA POLÉMICA

El 19 de agosto, ambientalistas de Santa Cruz exigieron al Gobierno la anulación de la Ley 741. Esta autoriza el desmonte de hasta 20 hectáreas para pequeñas propiedades y propiedades comunitarias o colectivas para actividades agrícolas y pecuarias. También solicitaron la abrogación del  Decreto Supremo 3973 que autoriza en los departamentos de Beni y Santa Cruz el desmonte para actividades agropecuarias en tierras privadas y comunitarias.

Al día siguiente, 30 entidades del país se pronunciaron. “Se debe considerar que los regímenes de incendios forestales, que están afectando territorios indígenas, comunidades campesinas, bosques, ecosistemas naturales y áreas protegidas, son provocados principalmente por cuatro factores: La normativa actual (contradictoria a las políticas nacionales), los chaqueos indiscriminados y descontrolados, el uso de vegetación local como combustible y las condiciones climáticas adversas.

Recién, por esos días y a raíz de este tipo de publicaciones, el país pareció enterarse de que el 9 de julio de este año, el Presidente había autorizado los desmontes. En Bolivia, estos suelen producirse mediante la quema supuestamente controlada (porque muchas veces se les va de las manos). Eso encendió las redes sociales, donde comenzaron a circular todo tipo de mensajes que acusaban a Evo Morales de haber sido él la mecha que encendió la llama.

Sin embargo, ya en julio se había observado el DS 3973. En la web de Servindi, se escribió al respecto: "La sede de la Federación de Ganaderos del Beni (FEGABENI), en Trinidad, fue el lugar apropiado para que el presidente Evo Morales expida el Decreto Supremo 3973, que autoriza el desmonte en los bosques de los departamentos de Santa Cruz y Beni. Y es que dicha institución que representa y defiende la actividad ganadera en Beni es la directa beneficiaria de la norma promulgada el martes 9 de julio".

Sin embargo, estos hechos se suman a otros de los últimos 13 años del gobierno. Guardiana mostró, a través de cuatro especialistas, cómo se ha ido lanzando normativa contradictoria y polémica. Por eso se dice hoy que la protección a la Madre Tierra se quedó en el papel.

Los mayores problemas en Bolivia son la deforestación y la contaminación de ríos provocada por la actividad minera. El Gobierno dejó en el papel las leyes que protegen a la Madre Tierra para apostar por el extractivismo e incentivar el agronegocio.

Guardiana habló con Ángela Núñez, presidenta del Colegio de Biólogos de La Paz; Silvia Molina, investigadora del Cedla; Pablo Solón, investigador y director de la Fundación Solón, y Carmen Capriles, ingeniera agrónoma experta en cambio climático y activista de Reacción Climática. También solicitó información en el Ministerio de Medio Ambiente y Agua sobre los avances y temas pendientes en materia ambiental. Para el efecto se envió un cuestionario como lo solicitaron; pero no fue respondido.

Un ejemplo de las contradicciones del actual Gobierno en el manejo de este tipo de temas y problemáticas está en la aprobación de la Ley de los Derechos de la Madre Tierra en 2010 y la autorización, el mismo año, de la construcción de una carretera por el medio del  Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), lo que va en contra de la ley mencionada. Este proyecto, junto a la exploración de hidrocarburos, la construcción de grandes represas y la expansión de la frontera agropecuaria, está en el balance negativo.

En Bolivia se deforestan 300 mil hectáreas por año. Esto afecta en mayor proporción a Santa Cruz (foto de Edmond Sánchez/FAN).

A menos de dos meses de las elecciones generales en Bolivia, la problemática ocasionada por los incendios se ha politizado totalmente. Candidatos como Carlos Mesa, segundo en las encuestas, fue hasta el lugar del siniestro y, por ello, fue criticado. Se dijo que estaba aprovechando la tragedia para atacar al Gobierno y promocionarse rumbo a las urnas.En las redes sociales circula todo tipo de mensajes y memes en contra de los unos y los otros. Mientras tanto, aún no se ha contabilizado totalmente los daños. No se sabe y, tal vez nunca se sepa, cuántos animales perdieron la vida. Lo que sí se sabe es que aún se necesita la ayuda de la población para asistir con medicamentos, alimentos y otros a quienes están luchando cara a cara con las llamas.

LO QUE AHORA SE NECESITA

¿Qué es lo que más se necesita? La ayuda se puede dividir en implementos para apagar el fuego, medicamentos para proteger los ojos y otras partes del cuerpo, aparatos de comunicación y alimentos, entre otros. Aquí te mostramos las diferentes listas que circularon solicitando ayuda.

En el caso de Cochabamba, puedes dejar tu donación en la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (Av. Pando N° 1185), cerca del templo de la Recoleta; también en la empresa Ecojet tanto en sus oficinas como en el aeropuerto para que lleve directo hasta el lugar del siniestro. Y también puedes depositar tu ayuda en la Universidad Católica Boliviana San Pablo, en su campus de Tupuraya.

 

La Patria

Notas de Prensa

 
Voluntarios argentinos unen fuerzas con bolivianos para apagar las llamas que aquejan a la Chiquitanía
 

25 Bomberos voluntarios llegaron al departamento de Santa Cruz ayer a las 22:00 horas, desde la ciudad de Jujuy – Argentina, con todo el equipamiento para colaborar en el apagado del incendio que afecta a la Chiquitanía.

A los voluntarios se los recibió en Guarachi, mientras se esperaba a un segundo contingente del Grupo Especial de Operaciones de Salvamento (GEOS) que llegaban desde el departamento de Cochabamba.

Actualmente ellos están combatiendo las llamas que se reactivaron con mayor fuerza en el sector de Aguas Calientes.

Voluntarios en la Chiquitanía
Tres de los sectores que están siendo más afectados
Voluntarios que se encuentran combatiendo las llamas en la Chiquitanía
Imagen del humo del en Aguas Calientes
Entrevista Red Esperanza
GEOS - Chiquitania